domingo, 31 de marzo de 2013

Aunque sea un rato

Una mezcla de http://intentaimitarme.blogspot.com.es/ y yo, siempre es un placer poder escribir con ella :)

Al parecer nos salía más barato jugar a destruirnos que a querernos. Tú eras más de volar yo, en cambio, de intentar no hundirme pero aferrarme a ti no salía rentable.
Se ve que no sabíamos de lo que hablábamos: cuanto más nos decíamos te quiero mas jodido era lo nuestro. Los besos ni siquiera nos servían de amuleto. Dime ¿de qué sirve tenerte si tú siempre estás lejos?
Miento si digo que no hay minuto que no te eche de menos. Los enfados nos sabían a gloria cada vez que acabábamos en la cama, pero solo era una mezcla de rabia y ganas. Mis ganas, tu rabia.
Y por cada grito te escribí una carta. De esas que de tanto reescribirlas pierden sentido las palabras. Pude enviarte tantas como las ganas que te sigo teniendo. Y, sin embargo, nunca decidí a poner el sello. Llámalo orgullo. Llámalo mi perdición.

sábado, 30 de marzo de 2013

Silencio

¿Quién soy yo para interrumpir cuando el silencio está en su momento más alto? ¿Quién soy yo para decidir que es hora de acabar con él? Si bien es cierto que nunca estamos en un silencio absoluto pero sí lo suficiente como para escuchar mis pensamientos cruzarse. Algún 'te quiero' por aquí y otro 'te echo de menos' por allí, luego se entremezclan con tus promesas vacías y es cuando muero un poco, pero prefiero reírme. Es por eso que algunos me llaman loca, otros una enamorada que no consigue olvidar y yo... prefiero llamarme 'melancólica que no para de recordar'. 


Hueles a una mezcla de orgullo y recuerdos que duelen.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Y entonces...


-Perdóname, por favor…-volvió a pedirle o, mejor dicho, casi a rogarle. Había perdido la cuenta del número de veces que había dicho esa palabra a lo largo de esos dos días. Pero él seguía tan impasible como siempre.
Por una extraña razón que ninguno de los dos llegaban a comprender seguían siendo amigos, o algo parecido, creo que simplemente permanecían uno en la vida del otro.

-¿Por qué habría de hacerlo?-se podría decir que le salió más frío de lo que esperaba, demasiado brusco, y se dio cuenta al mirarla.

-Por todo lo que fuimos un día-demasiado bajito, pero lo suficiente algo como para que él lo escuchara. Notó como apretaba el mentón, no sabía qué estaría pasando por su cabeza porque era demasiado poco predecible. Por otra extraña razón, pero que esta vez sería ella quien nunca llegaba a comprender, se aferraba a él ¡como si fuese quien la salvase!-Porque una vez fuimos dos personas que se quisieron demasiado, y se necesitaron, aunque se haya terminado por tu parte, pero tranquilo que llegará un momento en que yo tampoco sienta esto por ti porque todo se acaba, incluso el amor ¿sabes?-terminó de carrerilla antes de que él pudiera interrumpirle. Y esta vez lo dijo algo, esta vez se lo creía, esta vez se sentía segura.

martes, 26 de marzo de 2013

Its time

Me siento perdida, divagando de un lugar a otro en busca de algo que apenas sé lo que es. Siento que soy incapaz de volver a sentir algo, algo que no sea jugar con alguien, pasar un buen rato o, simplemente, seguir tan perdida como lo estaba al principio. Tus huellas dejaron estragos en mi, algo que intento borrar con cada nuevo beso, pero nada se asemeja a lo que un día llegamos a ser y me vuelvo loca intentando algo que nunca consigo. Me pregunto, cada noche, qué coño me hiciste, que coño tienes tú que no tenga nadie más, porque siempre termino buscándote y lo único que se viene a mi mente es que me dejaste a deber unos buenos días.

lunes, 25 de marzo de 2013

Nunca nadie.

No sé en qué momento pensamos que lo nuestro podría salir bien si lo teníamos todo en contra. Supongo que las ganas nos pudieron y nos llenaron de algo parecido a lo que llaman esperanza, algo con lo que nos creíamos dueños de nuestro destino y por lo que estábamos dispuestos a comernos el mundo. Me pensabas tuya y te creía mío. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Dos vidas sin saber quién eres.


Recordarte sigue doliendo, aunque sea a medias. No hubo besos de despedida, ni abrazos, ni miradas que suplicaran que te quedaras, ni siquiera un último polvo donde se mezclasen las ganas y las promesas rotas. Recordar cómo me sentía cada vez que me hacías reír, cada beso robado o cada abrazo necesitado. Grabarme que no vas a volver, convencerme de no rogarte y morir cada vez que me vienes a la mente. Pretendo odiarte en un intento demasiado desesperado, aun a sabiendas de que jamás lo lograré. 

Deambula por las calles de la ciudad sola y perdida buscando algo que vuelva a ilusionarla, que vuelva a darle calor a su maltrecho y dolorido corazón. Siente que ha perdido los matices de la vida, de su vida, de esa que un día pareció hacerla tan feliz. Pero según dicen todo llega y todo pasa, y hoy se da cuanta de la jodida razón que tiene una mísera frase. 
Sonríe a destiempo mientras sus ojos se llenan de algo que, al parecer, son lágrimas y se maldice por ser incapaz de olvidar algo que otra persona ha hecho con tanta facilidad.
Sabe que un día volverá a ser la misma, la que vivía sin prisas aunque el tiempo le pisara los talones pero, lo que ella no sabe es que, cuando menos pienses que eres tú, siempre, siempre serás tú.


jueves, 21 de marzo de 2013

Try


Se maldice cada vez que recuerda y vuelve al pasado aunque sea una fracción de segundo, se ha jurado mil y una vez que no volverá a hacerlo pero basta que se distraiga un poco para que su mente vuelva a vagar por cada momento de su vida. Es extraño, solo lo hace por los que duelen, y en cada momento se para a deleitar un poco el sabor de la derrota. Puede contar con los dedos de la mano las veces que le ha tocado ganar, sonríe a descompás y se siente un poco menos desgraciada, lo suficiente para que la próxima vez vuelva a hacer lo mismo. Lo suficiente para que, aunque se haya vuelto a jurar que no lo hará, a la mínima distracción vuelva a sobresaltarse recordando. Para atrapar en sus manos cada error que ha cometido y observarlo como si no lo hubiera hecho. Desvanecerse, sin más.

lunes, 18 de marzo de 2013

4 líneas

Cuatro líneas que describen más de lo que jamás podrá decir en su vida. Cuatro líneas semiborradas por lágrimas que han sido producidas por una sola frase. Esa misma frase que produjo en su pequeño corazón un "crack" apenas audible para nadie pero lo suficiente alto para sus oídos.
Sonríe infeliz mientras relee lo que ya es un simple recuerdo, porque no tiene sentido que siga echando de menos algo que jamás volverá y, sin embargo, ella sigue haciéndolo. 
Quizá porque siempre creyó en las cosas que ya están perdidas, quizá porque está más perdida que nunca o, quizá, porque siempre lucha cuando la dan por perdida.

sábado, 16 de marzo de 2013

Sencillez.

No busco complaceros cada vez que escribo cuatro líneas que tan solo son el cúmulo de unas pocas frases que un día me subieron la moral, o me la bajaron, en ese orden. Tan solo busco huir de la realidad, de algo que pudo ser y finalmente ¿fue?.
Suelo olvidarme de los finales casi con tanta facilidad como vosotros de los principios. Porque empezáis con un 'Te quiero' y, decidme, ¿con qué acabáis?.


lunes, 11 de marzo de 2013

Dicen...

Dicen que sigues siendo la chica más triste de la ciudad. Que hace meses que no levantas cabeza y no sabes como seguir. Se te ha desteñido la sonrisa de todas y cada una de las lágrimas que caen por tu cara, pero que siempre lo haces a escondidas. Dicen que andas perdida buscando en otros chicos todo lo que él te dio  pero que nunca encuentras ni tan siquiera algo que se le asemeje. Que odias la rutina y buscas cualquier modo para salir de ella sintiéndote libre, que sonríes cuando te dan por perdida, porque así, jode más. Dicen tantas cosas que apenas sé qué creer, así que dime ¿estas aprendiendo a vivir o a sobrevivir?

domingo, 10 de marzo de 2013

Tocada y hundida

¿Sabéis esa sensación de dar absolutamente todo lo que tienes, todo lo que te queda y no recibir absolutamente nada? Esa sensación de que te estás quedando vacía, seca, que se están quedando con un trocito de ti, que te deja sin nada por lo que seguir y, sin embargo, ahí sigues. Me agarro a cualquier cosa por seguir en su vida, como cuando caes a un precipicio y, en un intento desesperado, crees que habrá algo a lo que puedas agarrarte para seguir con vida. Y, si en ese caso, apareciera un clavo ardiendo te agarrarías ¿verdad? Aunque doliera, aunque quemase, pero sabes que es eso lo que te mantiene con vida, quizá sea él lo que me mantenga así, a flote.Pero en el mismo momento en que ese clavo ceda y caiga, en el momento en el que él decida quitarlo, será cuando diga 'Tocada y hundida'.

viernes, 8 de marzo de 2013

¿Por qué no?

No sé en qué momento decidí seguirte el juego, ni el momento exacto en el que dejó de ser lo.
Quizá porque soy de las que piensan que sin arriesgar nada merece la pena o, de las que creen, que hay que vivir sin miedo, sin nada que te condicione, que prefiero sentir dolor a no sentir nada porque, si no sientes nada, estás muerta en vida y la vida es demasiado corta como para no vivirla .
Soy de las que prefieren arrepentirse de algo que han hecho a algo que no han hecho y de las que no hacen caso a la gente porque soy yo la que decide equivocarse y la que decide qué errores cometer. Soy de las que piensan que las cicatrices son bonitas, porque significan batallas, perdidas o ganadas, pero batallas al fin y al cabo y que los "casi" nunca cuentan como victorias.
Y también, soy esa que si le preguntas '¿Por qué?' te responderá '¿Y por qué no?'.

Hoy no me encuentro.

Te diré algo amiga; en esto de la vida solo hay que luchar si se cree que merece la pena. Si las hostias que vas a darte son lo suficiente merecedoras de ello porque, aviso, dolerán. Y sé que últimamente, te fallan las fuerzas, que andas desmejorada y llorando por cada rincón para luego secarte las lágrimas y enseñarle una jodida sonrisa al mundo, sé que estás harta de que te pregunten qué te pasa. Y, pequeña, también sé cuál es el problema. Y, es que crees que ya no merece la pena.