Decir
que esto no me sigue doliendo es una burda tontería que intento camuflar al
enredarme con las dudas que una vez tuvimos. Prefiero pensar que la culpa fue
del tiempo, que no supo esperarnos o, quizá, del no saber querernos, pero me
niego a pensar que hicimos algo mal porque si algo nos sobraba siempre eran las
ganas. No quiero volver a fundirme con las sábanas de una cama si tú no estás
en ellas, no quiero volver a perderme en abrazos que no me juran que serán para
siempre y, si para eso he de ahogarme porque no dejo que nadie me salve, que
así sea.
Como me gustaaa!!!
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